La cervecería artesanal Novem, nacida hace diez años en una cochera de Máximo Paz, Santa Fe, atraviesa una nueva etapa de crecimiento. Tras consolidarse en el mercado regional, sus fundadores invierten en capacidad productiva, amplían su catálogo de cervezas y buscan llevar la marca a distintos puntos del país, con el objetivo de fortalecer su presencia dentro del segmento de las cervezas artesanales.
El emprendimiento fue creado por Bruno Mondino y Javier Romano, quienes comenzaron elaborando cerveza como un pasatiempo hasta convertir la actividad en un proyecto empresarial. Hoy la fábrica produce alrededor de 15.000 litros mensuales, con una capacidad instalada cercana a los 55.000 litros, lo que abre la posibilidad de abastecer nuevos mercados.
Durante los primeros años, la empresa se concentró en consolidar su presencia en el sur de Santa Fe y otras localidades cercanas. Con el crecimiento de la demanda, los socios decidieron profesionalizar el negocio, incorporar equipamiento y desarrollar una estrategia comercial orientada a la expansión.

La marca cuenta actualmente con una línea de cervezas que incluye estilos como Honey, King, Ompus Amber Ale, Yunque, Macken Lager, Splitter Porter, Tony IPA y Pils, además de variedades sin alcohol. En los últimos meses también renovó la identidad visual de sus productos y sumó nuevos diseños para fortalecer su posicionamiento.
La inversión reciente estuvo destinada tanto a la ampliación de la planta como al desarrollo comercial. Además de aumentar la producción, la empresa trabaja en la incorporación de distribuidores en nuevas provincias y en acuerdos con comercios especializados para ampliar su red de ventas.
Según explicaron los impulsores del proyecto, el desafío actual es sostener el crecimiento sin perder la calidad que caracteriza a la cerveza. Para ello continúan perfeccionando los procesos productivos e invirtiendo en infraestructura que permita responder a una mayor demanda.

La estrategia también contempla mantener una fuerte presencia en los puntos de venta donde la marca ya está instalada y, al mismo tiempo, abrir nuevos canales de comercialización. El objetivo es llegar a consumidores de diferentes regiones del país y consolidarse como una referencia dentro del mercado de cerveza artesanal argentina.
El caso de Novem refleja el recorrido de muchas pequeñas industrias que comenzaron como emprendimientos familiares y lograron transformarse en empresas con capacidad de crecimiento. A partir de una idea desarrollada en una cochera, la firma evolucionó hacia una fábrica equipada para producir a mayor escala y competir en un mercado cada vez más exigente.

Con una década de trayectoria, una mayor capacidad instalada y un plan de expansión nacional, la cervecería apuesta a dar un nuevo salto, apoyándose en la innovación, la diversificación de productos y una estrategia comercial orientada a ganar presencia en todo el país.