YPF registró una ganancia neta de US$1.205 millones en el segundo trimestre de 2026, más de 20 veces por encima del mismo período de 2025 y el triple respecto del trimestre anterior. El resultado estuvo impulsado por la mejora de los precios internacionales del petróleo y el fuerte crecimiento de la producción de Vaca Muerta, según informó Forbes.
La petrolera también alcanzó un EBITDA ajustado de US$2.800 millones, un salto del 150% interanual y el nivel más alto registrado por la compañía desde que cotiza en bolsa.
El resultado se produjo en un contexto internacional favorable para el petróleo, marcado por la suba de los precios a partir de la guerra en Medio Oriente. Ese escenario tuvo impacto sobre los ingresos de YPF, aunque el denominado “buffer de precios” limitó parcialmente la traslación de la suba internacional al mercado local.
En dólares, el precio neto de venta de los combustibles en el mercado interno aumentó 43% interanual. Como consecuencia, las ventas de combustibles en el mercado argentino crecieron 39,6%, mientras que las exportaciones avanzaron 52,8%.
El incremento del precio del crudo también tuvo un efecto directo sobre las ventas de petróleo. El valor del barril aumentó 53% frente al segundo trimestre de 2025 y, en ese contexto, las ventas de petróleo de YPF crecieron 64,6% interanual.
El desempeño financiero estuvo acompañado por una transformación en la estructura productiva de YPF. La compañía incrementó su producción de hidrocarburos no convencionales mientras redujo su exposición a los campos maduros.
La producción de shale aumentó 46,6% interanual, mientras que la producción de petróleo convencional cayó 48,8%. En términos netos, la producción de petróleo creció 7%. En el segmento de gas natural, en cambio, la producción cayó 6,2%.

La compañía también incrementó el nivel de inversiones. Durante el segundo trimestre destinó US$1.340 millones, un 16% más que en el mismo período del año anterior. El 77% de ese monto se concentró en la actividad no convencional, principalmente en Vaca Muerta.
“Durante el trimestre, las inversiones alcanzaron US$ 1.340 millones de dólares, un 16% por encima del año pasado, de los cuales el 77% se destinaron a la actividad no convencional, principalmente en Vaca Muerta. Se espera una aceleración importante durante la segunda mitad del año, en línea con el crecimiento esperado en la producción de petróleo shale al cierre del año”, indicaron en la empresa, según informó Forbes.
Para el cierre de 2026, YPF espera alcanzar una producción de shale de 250.000 barriles diarios, lo que representaría un incremento del 18% respecto del nivel registrado al cierre del segundo trimestre.
Otro de los proyectos estratégicos es el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Al finalizar junio, la obra presentaba un avance superior al 77% y la compañía prevé su puesta en funcionamiento hacia fin de año.
El fuerte resultado financiero también estuvo acompañado por la estrategia de desinversión de YPF. El flujo de caja alcanzó US$824 millones, el tercer nivel más alto de la historia de la empresa.
Según informó Forbes, ese flujo habría llegado a unos US$1.000 millones si no se contabilizara la adquisición de bloques de Equinor.
En paralelo, YPF acordó la venta de dos áreas convencionales en Mendoza por aproximadamente US$400 millones. La operación permitirá que la petrolera concentre todavía más su producción en Vaca Muerta.
Con esas desinversiones, la compañía busca superar el 95% de producción proveniente de pozos de Vaca Muerta, profundizando el proceso de concentración en sus activos considerados estratégicos.
El próximo balance incorporará además los ingresos derivados de la venta de Metrogas por US$780 millones, una operación que prácticamente completa el proceso de salida de negocios no estratégicos previsto en el denominado plan 4x4.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, había anticipado una semana antes que las expectativas sobre el balance eran positivas durante el Forbes Energy Summit. Los resultados del segundo trimestre confirmaron esa proyección con un nivel de ganancias y EBITDA que marcaron nuevos máximos para la petrolera.
La combinación de precios internacionales favorables, crecimiento de Vaca Muerta, mayores exportaciones y venta de activos no estratégicos permitió a YPF cerrar uno de los trimestres más sólidos de su historia, según informó Forbes.