La estrategia pesquera de Santa Cruz apunta a incrementar las descargas de merluza y ampliar los negocios internacionales mediante gestiones comerciales en Vigo, España, y acuerdos para abastecer a las plantas de procesamiento provinciales. Según publicó Pescare el 8 de octubre de 2026, la iniciativa busca captar armadores e inversiones, sostener el empleo industrial y fortalecer la elaboración de productos con valor agregado en origen.
La agenda internacional está encabezada por el secretario de Estado de Pesca y Acuicultura, Sergio Klimenko, dentro de la política impulsada por el gobernador Claudio Vidal. Tras los encuentros comerciales realizados en París, la delegación provincial participó en Conxemar 2026, en Vigo, para presentar las posibilidades productivas de los puertos santacruceños ante empresas y potenciales inversores.
La propuesta combina dos objetivos: aumentar el volumen de materia prima que llega a las plantas provinciales y desarrollar canales comerciales para productos pesqueros elaborados en Santa Cruz.
Una de las prioridades es conseguir que más buques fresqueros descarguen directamente en los puertos santacruceños. En particular, las gestiones buscan ampliar la actividad en Puerto Deseado y mejorar el abastecimiento de las plantas industriales.
La provincia considera que la cercanía de sus puertos a las áreas de pesca representa una ventaja operativa para atraer embarcaciones. También busca vincular la disponibilidad de recursos con compromisos de procesamiento y empleo local.
Según el relevamiento de decisiones del Consejo Federal Pesquero publicado entre enero y septiembre de 2026, Santa Cruz acumuló 18.695 toneladas en asignaciones y reasignaciones de merluza común. Se trata de la suma bruta de los movimientos aprobados y adjudicados durante ese período.
La reserva social de merluza constituye una herramienta para relacionar la asignación de cuota con el abastecimiento de establecimientos provinciales. La reglamentación exige que la merluza asignada bajo ese esquema se descargue y procese dentro de Santa Cruz, mientras que los permisos incorporan convenios de colaboración empresarial que identifican dónde se elaborará la materia prima.
La articulación entre armadores y plantas también aparece en acuerdos vinculados con empresas de Mar del Plata. Entre ellos, Pescare menciona convenios de Pesquera Veraz con Explotación Pesquera de la Patagonia (Pespasa), para operar buques fresqueros y procesar capturas en Puerto Deseado, además de operaciones en Caleta Paula.
La estrategia industrial incluye el aprovechamiento de los residuos generados durante el procesamiento. En septiembre de 2026, Grupo Veraz anunció una inversión de US$ 5,5 millones para instalar una planta en el predio de Pespasa, en el barrio industrial de Puerto Deseado.
El proyecto, presentado por Pablo Otegui, directivo de ambas empresas, durante una reunión con el gobernador Claudio Vidal y la ministra Nadia Ricci, prevé procesar hasta 100 toneladas diarias de restos de merluza y langostino.
La iniciativa contempla la elaboración de harina, aceite de pescado y concentrado hidrolizado. También proyecta alrededor de 70 empleos directos y la posibilidad de recibir residuos de otras firmas de la localidad.
De acuerdo con la información publicada, la planta permitiría incorporar una actividad industrial sobre materiales que requieren disposición final, con productos destinados al mercado interno y a la exportación.
La agenda comercial comenzó con reuniones en París, donde se identificaron oportunidades para productos con mayor procesamiento. Entre los ejemplos mencionados figura el langostino pelado y desvenado, además de distintas presentaciones de merluza común.
Klimenko sintetizó el objetivo industrial con la frase: “No importa en qué especie, es darle el valor agregado en origen”.
En Vigo, las conversaciones incluyeron a empresas que ya operan en Argentina y a potenciales inversores. El funcionario también informó gestiones con Bentónicos de Argentina para que el buque fresquero Luca Santino descargue en Puerto Deseado y con Grupo Veraz para que algunas de sus embarcaciones operen en ese puerto.
“Estoy esperando confirmaciones de algunos empresarios”, manifestó Klimenko, según Pescare. Por lo tanto, al momento de la publicación original, esas descargas todavía dependían de la confirmación de las empresas.
El interés de la provincia es que el pescado llegue directamente a los muelles santacruceños y se procese localmente. En el caso de Puerto Deseado, parte de la materia prima descargada en Caleta Paula se traslada por camión para abastecer a las plantas industriales.
Si las gestiones se concretan, el circuito permitiría integrar en un mismo puerto la descarga, la estiba y el procesamiento de productos pesqueros destinados a los mercados compradores.