El proyectado acuerdo Mercosur Unión Europea posiciona al sector agroindustrial regional como el principal beneficiario comercial, aunque advirtió sobre los múltiples desafíos que implica cumplir con las rigurosas exigencias fitosanitarias y un cronograma de desgravación arancelaria sumamente prolongado. Según el análisis económico difundido, la apertura de los mercados europeos representa una oportunidad histórica para colocar volúmenes significativos de alimentos con alto valor agregado, sujeto a la adaptación de los complejos productivos locales a las normativas ambientales del bloque europeo, segun informo TN el 5 de octubre 2026
Los especialistas en comercio internacional detallaron que las negociaciones contemplan cuotas específicas para productos clave como carnes, granos y economías regionales, pero el acceso efectivo estará condicionado por exigencias de trazabilidad y normativas de sostenibilidad ambiental. Además, el esquema de desarme impositivo acordado entre ambas regiones se instrumentará de manera gradual a lo largo de varios años, morigerando el impacto competitivo inmediato sobre las industrias de ambos lados del atlántico.
Desde el sector empresario agropecuario señalaron que la consolidación del tratado comercial exigirá inversiones público-privadas en certificación de procesos y modernización logística para evitar barreras paraarancelarias. La correcta armonización de los protocolos sanitarios determinará la capacidad real de los países sudamericanos para aprovechar plenamente los contingentes exportables negociados en el marco del entendimiento birregional.